Visión de conjunto
de la «Agenda Latinoamericana mundial'2008»

José María VIGIL


   
 

 

¡Feliz Año Nuevo 2008!

Una vez más -¡y son ya 17!-, a todos los que componemos esta gran familia internacional reunida y convocada por esas grandes opciones que llamamos «latinoamericanas» -aunque vayan mucho más allá de nuestro Continente-, les dedicamos con todo cariño esta nueva edición de la Agenda, la de 2008.

Como «agendas», las hay mucho mejores que ésta, obviamente. Lo mejor de la nuestra no está en el sustantivo, sino en el adjetivo: «latinoamericana» (que como ya hemos dicho, no se refiere a una geografía física, sino ‘espiritual’...). Lo específico de nuestra Agenda es presentar, sugerir, dar cuenta de por dónde va la esperanza latinoamericana, combinándola cada año con una temática pedagógica.
Como anunciábamos en la edición pasada, la Política constituye el eje del enfoque de esta edición de 2008. En esta hora de cansancio, de decepción incluso, de abandono por parte de muchos, queremos insistir en la importancia del compromiso político para todo ser humano.

La «introducción fraterna» de Pedro Casaldáliga, como siempre, presenta el tema y abre la Agenda. El elenco de los aniversarios martiriales mayores del año 2008, la relación de premios otorga-dos para las convocatorias del año pasado, y las nuevas (¡diez!) convocatorias para 2009, completan la entrada de esta edición.

Imperturbablemente fieles a la «metodología latinoamericana», comenzamos con un VER la realidad mediante el análisis de coyuntura del maestro Comblin. Otros pocos datos y aportaciones completan esta sección.

La parte del JUZGAR, reúne el punto de vista de los más calificados especialistas -del Continente y más allá-, enjuiciando la política desde el más amplio espectro de puntos de vista que las dimensiones de esta obra nos permiten.

Llamamos nuestra atención sobre unos pocos PUNTOS CALIENTES que destacamos.

La tercera sección, la del ACTUAR, aborda experiencias realizadas, o sugerencias para la acción.

Concluye la Agenda con la habitual sección final: los textos premiados en las categorías de «Cuento corto latinoamericano», «Páginas neobíblicas» y «Perspectiva de Género» de nuestros concursos, un elenco de recursos pedagógicos sobre el tema, varios asuntos menores, la referencia a los Servicios Koinonía -patrocinadores de esta agenda- y el infaltable «Punto de encuentro» con los lectores.

La Agenda del próximo año 2009 es probable que tenga como lema esta otra exclamación-invitación: «¡Viva la Utopía Social!». En este tiempo en que tantos declaran difuntas a las ideologías, y consideran cosas del pasado a las utopías, nosotros reclamamos su vigencia, pues sin ellas no es posible una vida humana plena y una vida social digna. Quizá, las utopías de los tiempos pasados podrán cambiar de nombre, o tal vez, al paso del tiempo hayan podido transformarse y adoptar un rostro diferente, pero nosotros sostenemos que las grandes utopías de estas décadas pasadas no han muerto, y, sea cual sea la forma como se les llame, siguen siendo en esencia aquello por lo que lucharon los mejores de los que nos precedieron. Nosotros queremos seguir sembrando, con fidelidad, en el surco que ellos abrieron.

Esperamos sus comentarios, sugerencias y hasta críticas, para ayudarnos a programar la próxima edición. Gracias, desde ya.

Fraternal/sororalmente,

José María VIGIL
Panamá

 

Uso pedagógico de la agenda
Además de para uso personal, esta Agenda está pensada como un instrumento pedagógico para comunicadores, educadores populares, agentes de pastoral, animadores de grupos, militantes...
Los textos son siempre breves y ágiles, presentados bajo la concepción pedagógica de la «página-cartel», pensada y diagramada de forma que, directamente fotocopiada, pueda ser entregada como «material de trabajo» en la escuela, en la reunión de grupo, en la alfabetización de adultos... o expuesta en el tablón de anuncios. También, para que esos textos puedan ser transcritos en el boletín de la asociación o la revista del lugar.
La presentación de los textos se rige por un criterio «económico» que sacrifica una posible estética de espacios blancos e ilustraciones en favor de un mayor volumen de mensaje. La falta de mayores espacios blancos para anotaciones (para poder mantener su precio popular) puede ser suplida por la adición de páginas adhesivas. También puede añadírsele una cinta como registro, e írsele cortando la esquina de la hoja de cada día para una localización instantánea de la semana en curso.

Ecumenismo
Esta agenda se rige por un «ecumenismo de suma», no «de resta». Por eso no elimina lo propio de católicos ni lo específico de protestantes, sino que lo reúne. Así, en el «santoral» han sido «sumadas» las conmemoraciones protestantes con las cató-licas. Cuando no coinciden, la protes-tante va en cursiva. Por ejemplo, el apóstol Pedro es celebrado por la Iglesia católica el 22 de febrero («la cátedra de Pedro»), y por las Iglesias protestantes el 18 de enero («la confesión de Pedro»); las diferencias se pueden distinguir tipográficamente.
Gentilmente, el obispo luterano Kent Mahler nos presentó en una edición anterior de la agenda los «santos protestantes».
La Agenda es aconfesional y, sobre todo, «macroecuménica»: se enmarca en ese mundo de referencias, creencias, valores y utopías común a los Pueblos y hombres y mujeres de buena voluntad, que los cristianos llamamos «Reino», pero que compartimos con todos en una búsqueda fraterna y humildemente servicial.

Las lunas
Nuestra agenda expresa las fases de la luna en la hora latinoamericana, más concretamente en la hora «andina» (la de Colombia, Ecuador, Perú, Chile), a una diferencia de cinco horas respecto a la hora GMT llamada «universal».

Una agenda colectiva…
En muchos países esta Agenda es editada por organismos y entidades populares, instituciones sin fines de lucro, que destinan los beneficios que obtienen de la venta de la Agenda a sus objetivos de servicio popular o de solidaridad. Estos centros hacen constar el carácter no lucrativo de la edición correspondiente.
En todo caso, la Agenda Latinoamericana como tal, en su coordinación central, es también una iniciativa no lucrativa, que nació y se desarrolló sin ayuda de ninguna agencia. Los ingresos generados por la Agenda, después de retribuir adecuadamente el esfuerzo de las firmas que en ella escriben, son dedicados a obras de comunicación popular alternativa y de solidaridad internacional.
Los «Servicios Koinonía», atendidos permanentemente durante los quince años que ahora cumplen, en constante mejora y de acceso mundial gratuito, así como la Colección «Tiempo Axial», y los premios financiados por la Agenda, son los casos más conocidos.
Una agenda colectiva…
Ésta es una obra colectiva. Por eso ha recorrido este camino y es hoy lo que es. Seguiremos recibiendo agradecidos las sugerencias, materiales, textos, documentos, novedades bibliográficas… que se nos quiera hacer llegar, para confec-cionar la Agenda del año 2009...
Acogeremos y haremos un espacio en estas páginas a aquellas entidades que quieran ofrecer su servicio al Continente patrocinando algún premio o concurso para estimular cualquier aspecto de nuestra conciencia continental.
Así seguirá siendo una «obra colectiva, un patrimonio comunitario, un anuario antológico de la memoria y la esperanza del Continente espiritual...».

   
 

 

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