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¡Feliz Año Nuevo 2008!
Una vez más -¡y son ya 17!-, a todos los que
componemos esta gran familia internacional reunida y convocada por esas
grandes opciones que llamamos «latinoamericanas» -aunque vayan
mucho más allá de nuestro Continente-, les dedicamos con
todo cariño esta nueva edición de la Agenda, la de 2008.
Como «agendas», las hay mucho mejores que ésta,
obviamente. Lo mejor de la nuestra no está en el sustantivo, sino
en el adjetivo: «latinoamericana» (que como ya hemos dicho,
no se refiere a una geografía física, sino ‘espiritual’...).
Lo específico de nuestra Agenda es presentar, sugerir, dar cuenta
de por dónde va la esperanza latinoamericana, combinándola
cada año con una temática pedagógica.
Como anunciábamos en la edición pasada, la Política
constituye el eje del enfoque de esta edición de 2008. En esta
hora de cansancio, de decepción incluso, de abandono por parte
de muchos, queremos insistir en la importancia del compromiso político
para todo ser humano.
La «introducción fraterna» de Pedro Casaldáliga,
como siempre, presenta el tema y abre la Agenda. El elenco de los aniversarios
martiriales mayores del año 2008, la relación de premios
otorga-dos para las convocatorias del año pasado, y las nuevas
(¡diez!) convocatorias para 2009, completan la entrada de esta edición.
Imperturbablemente fieles a la «metodología
latinoamericana», comenzamos con un VER la realidad mediante el
análisis de coyuntura del maestro Comblin. Otros pocos datos y
aportaciones completan esta sección.
La parte del JUZGAR, reúne el punto de vista de los
más calificados especialistas -del Continente y más allá-,
enjuiciando la política desde el más amplio espectro de
puntos de vista que las dimensiones de esta obra nos permiten.
Llamamos nuestra atención sobre unos pocos PUNTOS
CALIENTES que destacamos.
La tercera sección, la del ACTUAR, aborda experiencias
realizadas, o sugerencias para la acción.
Concluye la Agenda con la habitual sección final:
los textos premiados en las categorías de «Cuento corto latinoamericano»,
«Páginas neobíblicas» y «Perspectiva de
Género» de nuestros concursos, un elenco de recursos pedagógicos
sobre el tema, varios asuntos menores, la referencia a los Servicios Koinonía
-patrocinadores de esta agenda- y el infaltable «Punto de encuentro»
con los lectores.
La Agenda del próximo año 2009 es probable
que tenga como lema esta otra exclamación-invitación: «¡Viva
la Utopía Social!». En este tiempo en que tantos declaran
difuntas a las ideologías, y consideran cosas del pasado a las
utopías, nosotros reclamamos su vigencia, pues sin ellas no es
posible una vida humana plena y una vida social digna. Quizá, las
utopías de los tiempos pasados podrán cambiar de nombre,
o tal vez, al paso del tiempo hayan podido transformarse y adoptar un
rostro diferente, pero nosotros sostenemos que las grandes utopías
de estas décadas pasadas no han muerto, y, sea cual sea la forma
como se les llame, siguen siendo en esencia aquello por lo que lucharon
los mejores de los que nos precedieron. Nosotros queremos seguir sembrando,
con fidelidad, en el surco que ellos abrieron.
Esperamos sus comentarios, sugerencias y hasta críticas,
para ayudarnos a programar la próxima edición. Gracias,
desde ya.
Fraternal/sororalmente,
José María VIGIL
Panamá
Uso pedagógico de la
agenda
Además de para uso personal, esta Agenda está pensada como
un instrumento pedagógico para comunicadores, educadores populares,
agentes de pastoral, animadores de grupos, militantes...
Los textos son siempre breves y ágiles, presentados bajo la concepción
pedagógica de la «página-cartel», pensada y
diagramada de forma que, directamente fotocopiada, pueda ser entregada
como «material de trabajo» en la escuela, en la reunión
de grupo, en la alfabetización de adultos... o expuesta en el tablón
de anuncios. También, para que esos textos puedan ser transcritos
en el boletín de la asociación o la revista del lugar.
La presentación de los textos se rige por un criterio «económico»
que sacrifica una posible estética de espacios blancos e ilustraciones
en favor de un mayor volumen de mensaje. La falta de mayores espacios
blancos para anotaciones (para poder mantener su precio popular) puede
ser suplida por la adición de páginas adhesivas. También
puede añadírsele una cinta como registro, e írsele
cortando la esquina de la hoja de cada día para una localización
instantánea de la semana en curso.
Ecumenismo
Esta agenda se rige por un «ecumenismo de suma», no «de
resta». Por eso no elimina lo propio de católicos ni lo específico
de protestantes, sino que lo reúne. Así, en el «santoral»
han sido «sumadas» las conmemoraciones protestantes con las
cató-licas. Cuando no coinciden, la protes-tante va en cursiva.
Por ejemplo, el apóstol Pedro es celebrado por la Iglesia católica
el 22 de febrero («la cátedra de Pedro»), y por las
Iglesias protestantes el 18 de enero («la confesión de Pedro»);
las diferencias se pueden distinguir tipográficamente.
Gentilmente, el obispo luterano Kent Mahler nos presentó en una
edición anterior de la agenda los «santos protestantes».
La Agenda es aconfesional y, sobre todo, «macroecuménica»:
se enmarca en ese mundo de referencias, creencias, valores y utopías
común a los Pueblos y hombres y mujeres de buena voluntad, que
los cristianos llamamos «Reino», pero que compartimos con
todos en una búsqueda fraterna y humildemente servicial.
Las lunas
Nuestra agenda expresa las fases de la luna en la hora latinoamericana,
más concretamente en la hora «andina» (la de Colombia,
Ecuador, Perú, Chile), a una diferencia de cinco horas respecto
a la hora GMT llamada «universal».
Una agenda colectiva…
En muchos países esta Agenda es editada por organismos y entidades
populares, instituciones sin fines de lucro, que destinan los beneficios
que obtienen de la venta de la Agenda a sus objetivos de servicio popular
o de solidaridad. Estos centros hacen constar el carácter no lucrativo
de la edición correspondiente.
En todo caso, la Agenda Latinoamericana como tal, en su coordinación
central, es también una iniciativa no lucrativa, que nació
y se desarrolló sin ayuda de ninguna agencia. Los ingresos generados
por la Agenda, después de retribuir adecuadamente el esfuerzo de
las firmas que en ella escriben, son dedicados a obras de comunicación
popular alternativa y de solidaridad internacional.
Los «Servicios Koinonía», atendidos permanentemente
durante los quince años que ahora cumplen, en constante mejora
y de acceso mundial gratuito, así como la Colección «Tiempo
Axial», y los premios financiados por la Agenda, son los casos más
conocidos.
Una agenda colectiva…
Ésta es una obra colectiva. Por eso ha recorrido este camino y
es hoy lo que es. Seguiremos recibiendo agradecidos las sugerencias, materiales,
textos, documentos, novedades bibliográficas… que se nos
quiera hacer llegar, para confec-cionar la Agenda del año 2009...
Acogeremos y haremos un espacio en estas páginas a aquellas entidades
que quieran ofrecer su servicio al Continente patrocinando algún
premio o concurso para estimular cualquier aspecto de nuestra conciencia
continental.
Así seguirá siendo una «obra colectiva, un patrimonio
comunitario, un anuario antológico de la memoria y la esperanza
del Continente espiritual...».
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